Si en la edad madura, te encuentras en una situación en la que necesitas liquidez monetaria, existen fórmulas para conseguirla, aprovechando tu vivienda habitual, sin perder de vista su seguridad y bienestar. A continuación, te presentamos algunas opciones que pueden ayudarte a generar ingresos a partir de tu hogar, asegurando tu tranquilidad financiera y personal.
Venta de la vivienda habitual
La venta de tu vivienda puede ser una opción directa y efectiva para obtener liquidez, especialmente si ya no necesitas tanto espacio o prefieres mudarte a una vivienda más pequeña o a una residencia asistida.
– **Ventajas: Al vender la vivienda, obtienes un capital importante de forma inmediata, lo que te permite tener control total sobre ese dinero. Además, si tienes más de 65 años, en España no tienes que pagar el impuesto de IRPF sobre la ganancia patrimonial (plusvalía) cuando vendes tu vivienda habitual.
– **Consejo: Antes de tomar esta decisión, piensa si prefieres cambiar de hogar y busca una propiedad que se ajuste mejor a tus nuevas necesidades (por ejemplo, más accesibilidad o una zona con más servicios). Igualmente debes consultar a profesionales inmobiliarios que te den confianza y se encarguen de todos los trámites, representando tus intereses en exclusiva para que consigas el máximo precio que, en función del tiempo disponible, el mercado admita.
Venta con alquiler garantizado o vitalicio
Si prefieres seguir viviendo en tu hogar, una opción es vender tu vivienda y quedarte como inquilino bajo un contrato de **alquiler garantizado** o **alquiler vitalicio**. Esta alternativa te permite recibir el dinero de la venta a buen precio de mercado y seguir viviendo en tu casa pagando una renta mensual pactada y por el tiempo que tú necesites o desees.
– **Ventajas: Obtienes liquidez inmediata a través de la venta, pero no necesitas mudarte de tu casa, lo que te proporciona estabilidad. El acuerdo puede incluir condiciones para que puedas seguir disfrutando de tu vivienda hasta que decidas mudarte o no necesitarla más.
– **Consejo: Asegúrate de que los términos del alquiler sean claros y que incluyan la opción de vivir en la propiedad el tiempo que lo necesites. Busca un profesional inmobiliario confiable que ponga tus intereses siempre en primer lugar.
Alquiler de habitaciones o de una parte de la vivienda
Si vives solo o tienes espacio disponible en tu vivienda, alquilar una habitación o una parte de tu hogar puede ser una manera de obtener ingresos adicionales sin vender la propiedad. Esta opción te da flexibilidad, ya que te permite obtener ingresos regulares mientras sigues residiendo en tu hogar.
– **Ventajas: El alquiler de habitaciones puede ofrecerte una fuente de ingresos estable sin necesidad de deshacerte de tu propiedad. También puede ser una forma de tener compañía si vives solo.
– **Consejo:** Al alquilar, elige inquilinos de confianza, preferentemente a través de plataformas o agentes inmobiliarios que te aseguren una gestión transparente y segura.
Hipoteca inversa
La hipoteca inversa es una opción especialmente diseñada para mayores de 65 años que necesitan liquidez sin vender su vivienda ni abandonar su hogar. Con este producto financiero, una entidad financiera (banco o aseguradora) te adelanta dinero en forma de renta mensual, pago único o una mezcla de las dos opciones, utilizando tu casa como garantía. Tú sigues siendo el propietario y puedes vivir en ella hasta tu fallecimiento o hasta que decidas venderla. La cantidad que la entidad presta depende del valor de tasación de la vivienda y de la edad del propietario. A mayor valor y a mayor edad, mayor importe se puede recibir. El propietario no obstante sigue haciendo frente a los gastos derivados de su titularidad (Comunidad, IBI, etc).
– **Ventajas: No pierdes la titularidad de tu vivienda ni tienes que abandonar tu hogar. Además, puedes elegir entre recibir un pago único o ingresos mensuales durante toda tu vida. No necesitas devolver el préstamo en vida, ya que este se liquida con la venta de la vivienda al fallecer, o bien tus herederos pueden pagar el préstamo para mantener la propiedad.
– **Consejo: La hipoteca inversa es ideal si no quieres vender tu casa, o bien, en determinados casos, cuando se tienen herederos directos, pero necesitas un ingreso extra. Asegúrate de comprender bien los términos y condiciones del préstamo y de consultar con un asesor financiero antes de tomar una decisión.
Venta de la nuda propiedad
Otra opción es vender la “nuda propiedad” de tu vivienda. En este caso, vendes la titularidad de la casa, pero conservas el “derecho de usufructo vitalicio”, lo que significa que puedes seguir viviendo en ella durante el resto de tu vida. El comprador se convierte en el propietario, pero no podrá ocuparla ni venderla hasta que termine el usufructo.
– **Ventajas: Obtienes un capital por la venta, generalmente no superior al 60% del valor de mercado, pero sigues viviendo en tu hogar sin tener que pagar alquiler. Esta opción es atractiva para quienes quieren mantener su estilo de vida en la misma vivienda mientras liberan capital. Además siempre tienes la posibilidad de alquilar la vivienda como usufructuario, si deseas generar un ingreso adicional recurrente y te apetece cambiar de residencia.
– **Consejo: Es una alternativa interesante si no tienes intención de dejar la vivienda como herencia, ya que podrías liberar un capital significativo para disfrutar en tu jubilación. Esencial asesorarte bien con asesores inmobiliarios expertos que maximicen el precio a obtener e incluso, si lo deseas, te puedan gestionar el alquiler posteriormente.
Renta Vitalicia Inmobiliaria
Es una opción financiera que permite a las personas mayores, generalmente mayores de 65 años, obtener ingresos mensuales de por vida a cambio de la venta de su vivienda. Sin embargo, a diferencia de una venta tradicional, tú sigues viviendo en tu casa durante el resto de tu vida, sin tener que mudarte. Puedes vender tu casa a una empresa o inversor, pero en lugar de recibir todo el dinero de golpe, te pagan una cantidad mensual de por vida, que es lo que se llama «renta vitalicia». Este dinero es fijo y está garantizado, por lo que te ayuda a complementar tus otros ingresos, como la pensión. Esta cantidad se calcula en función de varios factores, como el valor de tu vivienda, tu edad, y si vives solo o con otra persona. No tienes que pagar alquiler ni mudarte a otra vivienda. Es como si la casa sigue siendo tuya, pero ya no tienes la propiedad legal.
– **Ventajas: Recibes dinero todos los meses sin tener que abandonar tu casa, lo que te da tranquilidad económica y bienestar. No tienes que preocuparte por los gastos del mantenimiento o reparaciones grandes de la vivienda, ya que suelen ser asumidos por el nuevo propietario. En algunos casos, el pago mensual puede estar exento de impuestos, lo que significa que puedes recibir ese dinero limpio.
– **Consejo: Asegúrate de la opción más conveniente comparando propuestas de inversores o empresas, pero con la ayuda de un experto asesor financiero o inmobiliario independiente.
Alquiler de la vivienda y mudanza a una propiedad más pequeña o accesible, o en residencia asistida
Alquilar tu vivienda puede ser una forma eficaz de generar ingresos si decides mudarte a una casa más pequeña, más accesible, mejor ubicada o a una residencia asistida. Al mantener tu vivienda como propiedad, generas ingresos mensuales con el alquiler y puedes utilizar ese dinero para cubrir gastos de tu nueva residencia o estilo de vida.
– **Ventajas: El alquiler puede proporcionar un ingreso mensual estable, y seguirás siendo propietario del inmueble. Además, podrías decidir en el futuro si deseas venderla o seguir alquilándola.
– **Consejo: Asegúrate de gestionar el alquiler de tu propiedad con la ayuda de un profesional inmobiliario que te asesore en contratos y garantías de pago.
Viviendas colaborativas o cohousing para personas mayores
Si te interesa vivir de una forma más social y compartida, el “cohousing” o vivienda colaborativa es una opción en crecimiento. Se trata de vivir en una comunidad de personas mayores donde se comparte espacio y se convive con independencia. Puedes alquilar o vender tu casa actual y trasladarte a una de estas comunidades, donde puedes tener una vivienda adaptada y acceso a servicios comunes.
– **Ventajas: Vender o alquilar tu vivienda actual te permite financiar tu nueva vida en una comunidad adaptada para personas mayores, con acceso a servicios, compañía y actividades, sin la responsabilidad de gestionar una casa grande. Además conseguirás un nuevo entorno social con personas afines que sin duda mejorarán tu bienestar.
– **Consejo: Investiga proyectos de cohousing en tu área y consulta con un asesor inmobiliario sobre el valor de tu propiedad para financiar esta transición.



Obtener liquidez a través de tu vivienda es una excelente forma de mejorar tu calidad de vida en la jubilación. Cada opción tiene sus ventajas y consideraciones, por lo que es importante que evalúes cuál se ajusta mejor a tus necesidades y expectativas. Ya sea mediante la venta directa, el alquiler, o productos financieros como la hipoteca inversa, contar con el asesoramiento adecuado te ayudará a tomar la mejor decisión.







